Después de más de 25 años de negociaciones, el Acuerdo de Asociación entre el Mercosur y la Unión Europea fue firmado por los líderes de ambos bloques y es considerado un hito comercial internacional con potencial para transformar el comercio de bienes y servicios entre ambas regiones.
Si bien aún debe ser ratificado por los parlamentos correspondientes para entrar en pleno vigor, el pacto incluye un Capítulo específico sobre Comercio de Servicios y Establecimiento que podría aplicarse anticipadamente. Este capítulo es clave para sectores intensivos en conocimiento, tecnología y servicios digitales, abriendo una nueva etapa para profesionales independientes y empresas IT de la región.
Qué significa para los freelancers y profesionales IT
El Capítulo 10 del acuerdo establece normas claras para el comercio de servicios, incluyendo:
* Prestación transfronteriza de servicios sin necesidad de presencia física permanente, lo que facilita que profesionales y empresas ofrezcan servicios desde el Mercosur al mercado europeo.
* Movilidad temporal de profesionales y personal especializado, otorgando mayor previsibilidad para trabajar en proyectos o contratos en territorio europeo.
* Reglas de transparencia y no discriminación, garantizando que los proveedores de servicios locales no enfrenten barreras regulatorias arbitrarias en comparación con competidores europeos.
Esto impacta directamente en trabajadores freelance como desarrolladores de software, consultores tecnológicos, especialistas en datos, diseñadores digitales y profesionales en servicios empresariales, quienes podrán competir en pie de igualdad bajo normas más claras y con menor incertidumbre legal.
Además, al complementarse con iniciativas locales (como medidas recientes que permiten el ingreso de divisas en dólares para freelancers que exportan servicios), esto podría potenciar aún más la proyección internacional de talentos y empresas digitales regionales.
Beneficios para empresas
El tratado no solo beneficia a freelancers individuales, sino también a empresas de tecnología y servicios basados en conocimiento, al ofrecer:
* Acceso a un mercado europeo de más de 700 millones de consumidores con un marco jurídico más predecible.
* Cláusulas que facilitan comercio electrónico y servicios digitales transfronterizos, fortaleciendo la competitividad de pymes y startups tecnológicas regionales.
* Incentivos para atraer inversión extranjera directa (IED) en sectores intensivos en conocimiento, aprovechando la posición de la UE como principal inversor global.
Expertos destacan que estos incentivos no reemplazan marcos regulatorios locales existentes (como la Ley de Economía del Conocimiento en Argentina), pero los complementan, proporcionando un entorno internacional más estable y atractivo para la inserción global de servicios digitales.
Desafíos y próximos pasos
Si bien las perspectivas son positivas, quedan desafíos:
* La ratificación completa del acuerdo por parte de todos los Estados miembros de la UE aún está pendiente y será clave para la aplicación integral del pacto.
* La adaptación de normas locales (tributarias, laborales y regulatorias) será necesaria para alinear completamente los marcos nacionales con las exigencias del comercio internacional de servicios.
Conclusión
El acuerdo Mercosur–UE representa un cambio estructural para los servicios digitales y la economía del conocimiento de la región. Para freelancers y empresas tecnológicas, ofrece un marco jurídico internacional más sólido, mayor acceso a Europa y reglas claras que podrían traducirse en mayores exportaciones de servicios, movilidad profesional y atracción de inversiones. Su impacto concreto dependerá de la ratificación final y de la capacidad de los países del Mercosur para adaptar sus normativas internas a este nuevo contexto.

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