Resumen Ejecutivo
- El Tesoro giró USD 4.385 millones por Bonares y Globales el 13 de julio de 2026. Buena parte de esos dólares busca reinvertirse en el mercado local.
- Para perfiles conservadores, IOL y PPI recomiendan Fondos Comunes en dólares con Obligaciones Negociables AAA de energía y Oil & Gas, con tasas cercanas al 6,2% anual.
- Entre las provincias asoman el bono CO35 de Córdoba (8,2% TNA) y el SFD34 de Santa Fe (7,4%), para diversificar fuera de la deuda nacional.
- Con el riesgo país cerca de 400 puntos reaparecen el carry trade y los bonos que ajustan por inflación, entre las apuestas más agresivas.
La pregunta que se hacen miles de ahorristas esta semana es una sola: dónde invertir dólares después de cobrar renta y capital de los bonos soberanos. El lunes 13 de julio de 2026, el Tesoro terminó de acreditar USD 4.385 millones por los vencimientos de Bonares (ley local) y Globales (ley Nueva York). Una porción relevante de esos billetes ya busca nuevo destino.
El desembolso se repartió entre USD 1.693 millones de intereses y USD 2.691 millones de amortización de capital. Es uno de los mayores eventos de liquidez del año. Y cae en un momento particular: el riesgo país ronda los 400 puntos básicos, su nivel más bajo en años, mientras el dólar oficial cotiza en torno a los $1.505 en el Banco Nación.
Dejar esos dólares quietos tiene un costo. El evento de pago es una ventana estratégica para optimizar el posicionamiento, el billete guardado abajo del colchón pierde contra el que trabaja. La discusión sobre dónde ubicar los ahorros en moneda dura volvió al centro de la mesa.
El menú que arman las ALyC (agentes de liquidación y compensación) no es único: cambia según cuánto riesgo esté dispuesto a asumir cada uno. De la opción más defensiva a la más ofensiva, conviene entender qué hay detrás de cada sigla antes de mover la ficha.
Perfil conservador: obligaciones negociables AAA y deuda provincial
Para quien prioriza dormir tranquilo, la receta que repiten las sociedades de bolsa es parecida. Hoy hay disponibles muchos Fondos de Inversión en dólares concentrados en Obligaciones Negociables con calificación AAA: deuda de empresas sólidas de sectores defensivos como energía, servicios públicos y Oil & Gas. El retorno esperado ronda el 6,2% anual en dólares, con riesgo acotado.
La lógica es sencilla. Una Obligación Negociable es, en el fondo, un préstamo que el inversor le hace a una compañía a cambio de un interés. Si la empresa factura fuerte y genera caja —pensemos en una petrolera o una distribuidora eléctrica—, la probabilidad de cobrar es alta. Por eso pagan menos que un bono soberano: se paga por la previsibilidad.
Ahí aparece un dato que le habla de cerca a la región. Entre las alternativas provinciales, se destacan dos nombres: el CO35 de Córdoba, que rinde 8,2% anual, y el SFD34 de Santa Fe, con 7,4%.
Que un bono de la provincia figure entre las recomendaciones para reinvertir dólares no es un detalle menor: es la misma deuda santafesina puesta a jugar en el radar de los inversores nacionales. La pregunta de fondo —cómo transformar esos ahorros en inversión productiva para Rosario y la región— sigue abierta.
Para el escalón intermedio, se ve atractivo en el AO27 (Bonar 2027, ley argentina), que paga un interés mensual a una tasa fija del 6% en dólares y vence antes de las elecciones presidenciales del año que viene. El título ya había mostrado una demanda muy fuerte entre los inversores en sus colocaciones previas.
Perfil agresivo: vuelve el carry trade y los bonos que ajustan por inflación
Del otro lado del mostrador están los que buscan más rendimiento y toleran más sobresaltos. Para ellos, IOL sugiere el AL35 (Bonar 2035, ley local), uno de los tramos más sensibles de la curva: si el riesgo país sigue comprimiendo, la ganancia de capital puede ser importante. Es la apuesta clásica a que el crédito argentino mejore, con una duration de 5,1 años que amplifica cada movimiento.
También reaparece un viejo conocido: el carry trade. La jugada consiste en pasar los dólares a pesos, colocarlos en instrumentos de tasa alta y, si el tipo de cambio se mantiene calmo, recomprar más dólares al final. El premio puede ser jugoso; el riesgo, un salto cambiario abrupto que se coma toda la diferencia. No es para cualquiera.
Los analistas ven valor en los bonos que ajustan por inflación —los Boncer— por sobre los de tasa fija, y proponen estirar plazos hacia fines de 2026. Es una lectura fina del nuevo escenario de tasas y bonos indexados que domina al mercado local.
El telón de fondo explica el envión. El ministro Luis Caputo proyectó que la Argentina podría alcanzar el Investment Grade hacia fines de un eventual segundo mandato, con bonos largos capaces de ofrecer ganancias de capital cercanas al 26%.
El dato estructural refuerza la tendencia: según ByMA, ya hay más de 12,3 millones de personas con cuenta comitente en la Caja de Valores, uno de cada dos adultos en edad laboral.
¿Cuánto pagó el Tesoro por los bonos en julio de 2026?
El desembolso total fue de USD 4.385 millones por Bonares y Globales: USD 1.693 millones de intereses y USD 2.691 millones de amortización de capital. Los Globales se pagaron el 8 de julio y los Bonares se acreditaron durante esta semana.
¿Qué es el carry trade y qué riesgo tiene?
Es pasar dólares a pesos para invertir en instrumentos de tasa alta y, luego, volver a comprar dólares. Rinde más cuando el tipo de cambio se mantiene estable, pero un salto cambiario abrupto puede borrar la ganancia e incluso generar pérdidas.
¿Por qué aparece un bono de Santa Fe entre las recomendaciones?
Porque el SFD34, deuda de la provincia de Santa Fe, ofrece una tasa del 7,4% anual y permite diversificar fuera de la deuda nacional. Los bonos provinciales de alta calidad se presentan como una opción para tomar ganancias y reducir la exposición al riesgo soberano.
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