Los mercados argentinos encontraron este lunes un inesperado alivio. Luego de una semana de fuertes caídas, las acciones y los bonos en dólares comenzaron la jornada con importantes subas en Wall Street, acompañando el salto de los activos brasileños tras las elecciones presidenciales.
El movimiento permitió cortar una racha negativa que había golpeado con fuerza a la deuda y a la renta variable local. El denominado “efecto Brasil” volvió a colocar a los mercados regionales en el centro de la escena y generó un cambio de clima entre los inversores.
Brasil marcó el ritmo y Argentina se subió al rebote
La reacción de los mercados brasileños fue el principal catalizador de la jornada. Tras el resultado de la primera vuelta electoral, los activos del país vecino registraron fuertes movimientos y ese impulso se trasladó rápidamente hacia Argentina.
Los bonos soberanos argentinos en dólares recuperaron terreno en las operaciones de Wall Street, mientras que el riesgo país también mostró una mejora respecto de los niveles alcanzados durante la semana anterior.
El fenómeno muestra, una vez más, cuánto pesan los factores regionales sobre los activos argentinos, especialmente en momentos en los que los inversores reducen o aumentan su exposición al riesgo emergente.
Después del golpe, llegó el rebote
La recuperación llega después de una semana especialmente complicada para los mercados locales. Las acciones y los bonos argentinos habían sufrido importantes retrocesos, en un contexto atravesado por factores internacionales y por nuevas dudas sobre el ritmo de recuperación de la economía.
El escenario externo tampoco ayudó. Las mayores tasas de interés en Estados Unidos y el incremento del precio del petróleo fueron señalados como algunos de los factores que presionaron sobre los mercados emergentes.
A esto se sumó la incertidumbre política doméstica, que también aparece entre las variables seguidas de cerca por los inversores.
Caputo buscó llevar calma al mercado
En medio de la volatilidad, el ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que la economía argentina continúa creciendo, aunque a un ritmo más moderado, y descartó la posibilidad de una recesión técnica.
El funcionario también se refirió al incremento del riesgo país y lo vinculó, en parte, con factores externos. Entre ellos mencionó el nivel de las tasas estadounidenses y el comportamiento del petróleo.
Según la explicación transmitida por Caputo, el mercado también incorpora una prima vinculada a la incertidumbre política y a las dudas de los inversores sobre el escenario argentino.
Una señal que llegó desde Estados Unidos
Otro elemento que ayudó a mejorar el clima financiero fue la posibilidad de que Estados Unidos vuelva a brindar asistencia financiera a la Argentina.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, afirmó que Washington podría repetir la asistencia otorgada al país durante el año pasado. La declaración funcionó como otro elemento relevante para los inversores que siguen de cerca la capacidad de financiamiento externo de Argentina.
El mercado mira ahora cuánto dura el alivio
El rebote representa una bocanada de aire para los activos argentinos, pero no necesariamente implica que la volatilidad haya quedado atrás.
El mercado deberá evaluar si la recuperación consigue sostenerse más allá del impulso inicial generado por Brasil y si aparecen señales capaces de revertir las dudas que provocaron la reciente ola de ventas.
En ese sentido, la evolución de las tasas internacionales, el precio del petróleo, el escenario político argentino y las señales provenientes de Brasil seguirán siendo variables centrales para los próximos movimientos.
Por ahora, el dato concreto es que las acciones y los bonos argentinos encontraron un piso de alivio después de una semana de fuertes pérdidas, mientras el resultado electoral brasileño volvió a poner en evidencia el impacto que los movimientos regionales pueden tener sobre los activos locales.

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