Resumen Ejecutivo
- Rio Tinto desembolsará US$4.400 millones en Argentina para consolidar su producción de litio hasta alcanzar 160.000 toneladas anuales en 2028.
- El CEO global Simon Trott confirmó el interés de la minera en proyectos de cobre y la postulación de nuevos planes al RIGI.
- La expansión contempla que el 70% de las inversiones se destine a proveedores argentinos y genere unos 7.000 empleos directos e indirectos.
- El proyecto abarca plantas estratégicas en Catamarca, Salta y Jujuy, proyectando posicionar al país como un polo minero internacional clave.
La minería a gran escala atraviesa un punto de inflexión estratégico en el Cono Sur. Con el impulso vertiginoso de la transición energética y la inteligencia artificial, las materias primas críticas pasaron a encabezar la agenda corporativa global. En este contexto, la multinacional Rio Tinto ratificó una apuesta millonaria que coloca al país en la columna vertebral de sus operaciones continentales.
El gigante minero anglo-australiano prevé completar desembolsos por un total de US$4.400 millones destinados al desarrollo del litio argentino. La confirmación llegó de la mano de su CEO global, Simon Trott, durante un recorrido por los desarrollos productivos en el NOA junto al presidente Javier Milei. La firma busca alcanzar una capacidad productiva nacional de 160.000 toneladas anuales hacia el año 2028.
Esta cifra adquiere una dimensión determinante si se considera que la meta global de la compañía asciende a 200.000 toneladas. De esta forma, las cuencas del norte representan el motor principal del crecimiento corporativo. La escalada de la demanda mundial de este mineral roza el 10% anual, empujada por la fabricación de baterías, la electrificación del transporte y la infraestructura digital.
Para sostener este volumen operativo, la hoja de ruta incluye inversiones por US$1.400 millones en los yacimientos de Fénix y Sal de Vida en Catamarca. A esto se suman otros US$2.500 millones presupuestados para la planta de Rincón en la provincia de Salta, a la par de las operaciones vigentes en el salar de Olaroz en Jujuy.
Más allá del litio, la hoja de ruta de la compañía apunta fuertemente a desembarcar en la minería de cobre. El metal rojo resulta indispensable para modernizar las redes eléctricas y sostener el auge de los centros de procesamiento informático. Actualmente, la firma produce 800.000 toneladas globales de cobre y apunta a superar el millón de toneladas hacia 2030.
El impacto en la cadena de valor industrial y los proveedores
En esa búsqueda de escala, la minera evalúa incrementar su participación en proyectos locales como Los Azules en San Juan, apoyándose en la tecnología propia Nuton para procesos de lixiviación. Esta diversificación abre horizontes comerciales inéditos para todo el entramado de proveedores industriales del país, incluyendo talleres metalmecánicos, fabricantes de maquinaria y servicios de ingeniería radicados en el polo santafesino.
El ecosistema productivo del centro del país, articulado en torno al Gran Rosario y parques industriales regionales, posee capacidades técnicas fundamentales para abastecer la construcción y el mantenimiento de estas complejas plantas mineras. Desde recipientes a presión y estructuras de acero hasta soluciones logísticas especializadas, la demanda norteña dinamiza directa e indirectamente los talleres mecánicos y tecnológicos de la región pampeana.
Un aspecto central del plan estratégico es la fuerte integración local. La empresa estima generar aproximadamente 7.000 empleos directos e indirectos. Además, proyecta que alrededor del 70% de los desembolsos totales se canalizarán a través de contratistas y proveedores argentinos, una cifra que exige elevar los estándares de calidad y certificación en todo el entramado de pymes asociadas.
Para consolidar estos desarrollos de largo plazo, el entorno normativo juega un rol facilitador decisivo. En ese marco, la compañía evalúa presentar el proyecto Fénix II, una fase de expansión en Catamarca valuada en US$1.000 millones, bajo el esquema del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) antes del vencimiento de dicho marco regulatorio en 2027.
Refiriéndose a la visión corporativa sobre la estabilidad económica local, el directivo remarcó la importancia estratégica del mercado al señalar: “Argentina está en el centro de nuestra estrategia de litio”. Asimismo, enfatizó que las decisiones sobre capital extensivo responden al marco de políticas de largo plazo y a la solidez técnica de los recursos humanos disponibles.
La magnitud de estos anuncios coincide con una fuerte aceleración de las exportaciones mineras del país, que ya superaron los US$1.600 millones en litio durante el año, marcando un salto interanual del 170%. El ingreso de grandes actores globales confirma la capacidad transformadora de la minería como vector de divisas y tractor del entramado industrial argentino.
