Una histórica distribuidora de tecnología en Rosario recurre al concurso preventivo tras acumular abultadas deudas bancarias

Golpeada por el descalce entre la baja demanda y costosos créditos, la firma HDC International recurrió a la Justicia de Rosario tras acumular un pasivo bancario de más de $1.600 millones

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Resumen Ejecutivo

  • HDC International, importadora rosarina de tecnología, solicitó el concurso preventivo de acreedores tras sufrir un descalce financiero por caída en la demanda.
  • La firma acumula una deuda bancaria superior a los $1.647 millones, registrada en seis entidades financieras públicas y privadas según datos oficiales.
  • El expediente tramita en el Juzgado Civil y Comercial Nº 17 de Rosario, con un plazo de verificación crediticia fijado hacia fines de 2026.
  • La empresa mantiene sus puertas abiertas en calle Salta al 3200, reestructurando su planta laboral para sostener la operatividad del negocio.

La dinámica del comercio exterior y la volatilidad del consumo local volvieron a exponer las fragilidades del apalancamiento financiero. En este escenario, la conocida importadora y distribuidora de productos informáticos HDC International formalizó la apertura de su concurso preventivo. La firma busca reorganizar sus pasivos tras sufrir un severo descalce entre sus compromisos bancarios e ingresos.

A pesar de la presentación judicial, el histórico punto de venta de la compañía sobre calle Salta al 3200, en Rosario, mantiene sus puertas abiertas. Desde la dirección empresarial confirmaron que la operatoria comercial continúa activa, orientando el esfuerzo a la atención de clientes y el cumplimiento de entregas acordadas.

El fenómeno del descalce financiero funciona como un engranaje interrumpido. Una compañía solicita financiamiento para adquirir volumen de stock esperando una rotación rápida. Si las ventas caen drásticamente, la mercadería queda retenida en depósito mientras los vencimientos de las cuotas bancarias avanzan sin pausa, asfixiando el flujo de caja operativo.

Ese proceso afectó a la firma cuando la retracción en la demanda de insumos tecnológicos comenzó a profundizarse hacia el último trimestre del año pasado. La desaceleración del mercado tomó a la compañía con un volumen elevado de bienes importados financiados mediante líneas crediticias que se volvieron complejas de saldar.

Ante este escenario, la administración optó por la vía concursal para frenar ejecuciones y negociar condiciones sustentables. El recurso a la protección judicial resulta crucial para evitar la parálisis total de las actividades comerciales. La reestructuración preventiva permite congelar intereses y suspender acciones individuales de cobro, protegiendo los activos productivos necesarios para generar los recursos que eventualmente cancelarán las deudas acumuladas.

Los registros de la Central de Deudores del Sistema Financiero del Banco Central de la República Argentina (BCRA) permiten mensurar la magnitud del pasivo bancario acumulado. La exposición de la firma alcanzaba los $1.647,97 millones, repartidos en seis entidades financieras bancarias.

La mayor concentración crediticia corresponde al Banco Santander, con compromisos por $672,39 millones, seguido por BBVA con $482,35 millones. En tanto, el Banco Macro registra saldos por $239,77 millones, mientras que el Nuevo Banco de Santa Fe cuenta con acreencias por $125,94 millones.

El mapa de endeudamiento se completa con obligaciones en Banco Galicia por $90,55 millones e ICBC por $36,96 millones. Asimismo, se registraron saldos adicionales en tarjetas corporativas de American Express por $51,80 millones, lo que refleja el alcance del financiamiento utilizado para sostener las importaciones.

La calificación crediticia otorgada por las entidades financieras muestra realidades diversas. Mientras instituciones como BBVA y Macro mantuvieron a la empresa en situación normal, entidades como Santander y el Nuevo Banco de Santa Fe la ubicaron en situación de alto riesgo, reportando atrasos significativos en el esquema de pagos.

El expediente concursal tramita formalmente ante el Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial Nº 17 de Rosario, bajo la órbita de la jueza María Silvia Beduino. La causa se inició a comienzos de julio de 2026 y logró la apertura formal pocas semanas después.

El cronograma fijado por la Justicia establece que los acreedores podrán presentar sus solicitudes de verificación de créditos hasta mediados de noviembre de 2026. Los informes individuales de la sindicatura deberán elevarse en febrero de 2027, mientras que el informe general sobre el estado patrimonial se presentará en marzo.

El período de exclusividad para que la empresa efectúe propuestas de acuerdo preventivo finalizará en agosto de 2027. Durante este lapso, la compañía mantendrá las negociaciones directas con fabricantes, proveedores y entidades bancarias con la meta declarada de reordenar su estructura pasiva y consolidar el nivel operativo en el mercado.

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