Una histórica empresa de Santa Fe vuelve a producir: Vassalli reabre sus plantas en Firmat

Vassalli, la fabricante de cosechadoras de Firmat, retomará la actividad en sus tres plantas el 10 de agosto tras un traspaso que absorbió toda la deuda acumulada

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Resumen Ejecutivo

  • Vassalli Fabril, la fabricante de cosechadoras de Firmat (Santa Fe), cambió de manos: un grupo liderado por Roberto Santiago Chinelli tomó el control por un valor simbólico de un dólar y absorbió sus pasivos.
  • La planta retomará la jornada completa en forma escalonada desde el lunes 10 de agosto, con el objetivo de alcanzar la plena actividad industrial en noviembre.
  • Los nuevos dueños se comprometieron a cancelar en 120 días los sueldos adeudados desde septiembre de 2025 y a pagar julio apenas se apruebe formalmente el traspaso.
  • El plan productivo incluye terminar cosechadoras comprometidas desde 2024, recuperar componentes importados varados y lanzar una línea con tecnología europea.

Entre las empresas de Santa Fe que atraviesan un año difícil, hay una que empieza a mostrar señales de reactivación. Vassalli Fabril, la fábrica de cosechadoras fundada en 1949 en Firmat, cambió de dueños este viernes 31 de julio.

Un grupo liderado por Roberto Santiago Chinelli, exgerente de la compañía, se hizo cargo de las acciones por un valor simbólico de un dólar y asumió toda la deuda acumulada. La planta, prácticamente parada desde fines del año pasado, retomará la jornada completa desde el lunes 10 de agosto.

Una fábrica que vuelve a caminar después de casi un año parada

El anuncio llegó por escrito. Chinelli y Mateo Marsó, en representación de la familia saliente, firmaron un comunicado conjunto dirigido a todo el personal confirmando el traspaso. Todavía restan algunos trámites -la conformidad de terceros involucrados- que la nueva conducción espera resolver en cinco días hábiles.

La familia Marsó, de Entre Ríos, había comprado Vassalli en 2024 de la mano de Eduardo Marsó, un empresario con trayectoria en el negocio avícola que buscaba diversificarse hacia la industria metalúrgica.

La apuesta no funcionó: la compañía entró en un conflicto que llegó a involucrar a 280 operarios y terminó, como en otras crisis anteriores de la fábrica, con parte del personal reinsertándose en otros trabajos.

Vender una empresa por un dólar suena a regalo, pero no lo es: quien compra a valor simbólico no recibe un activo limpio, sino que se hace cargo de todo el pasivo acumulado, desde deudas bancarias hasta sueldos impagos.

Es, en los hechos, una forma de asumir un riesgo mayor al de pagar en efectivo por una empresa sana, apostando a que el negocio, una vez reordenado, vuelva a generar valor.

Chinelli no llega como un desconocido a Firmat. Ya había pasado por la gerencia general de Vassalli en una etapa anterior, después de haber representado a accionistas minoritarios en los años noventa, cuando la empresa estaba bajo control del grupo Koner-Salgado. Ese conocimiento previo de la planta es, según reconstruyó la nueva conducción, parte de lo que le permitió negociar el traspaso en tiempo récord.

La reincorporación del personal será gradual. Durante la primera semana de agosto, Recursos Humanos definirá qué sectores de las tres plantas de Firmat vuelven a jornada completa el 10; el resto seguirá con el esquema reducido de cuatro horas hasta sumarse de a poco. La meta de la nueva conducción es llegar a la plena actividad industrial recién en noviembre.

Puertas adentro, la prioridad es económica antes que industrial. La nueva conducción se comprometió a cancelar en 120 días los sueldos adeudados entre septiembre de 2025 y junio pasado, y a pagar julio dentro de las 24 horas de aprobado formalmente el traspaso.

También abrió conversaciones con la UOM, Asimra y las prepagas para "restablecer el pleno uso de sus servicios" al personal en un plazo de 60 días.

Firmat, el corazón metalmecánico de una provincia que perdió fábricas

Firmat pertenece a un cordón industrial poco conocido fuera del ambiente agropecuario, pero decisivo para el sector: el sur de Santa Fe concentra alrededor del 44% de las fábricas de maquinaria agrícola del país, repartidas entre localidades como Armstrong, Las Parejas, Casilda, Venado Tuerto y la propia Firmat.

Pensarlo en números ayuda a dimensionar el golpe que significó ver esta planta parada. Según el último relevamiento de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), la provincia perdió 380 empresas industriales y 7.746 puestos de trabajo registrados entre diciembre de 2023 y febrero de este año. Cada fábrica que reabre revierte, aunque sea de a poco, esa estadística.

El caso de Vassalli no es aislado en la región: meses atrás, el sector ya había mostrado señales de repunte, y un frigorífico del cordón industrial de Villa Gobernador Gálvez reabrió tras casi un año de parálisis total, con un esquema muy parecido: nuevo grupo inversor, reincorporación gradual y una apuesta a certificar exportaciones para sostenerse en el tiempo.

El desafío de fondo, sin embargo, no cambia con el cambio de dueño. Los fabricantes locales de cosechadoras y sembradoras vienen compitiendo con costos más altos que sus rivales importados, en un mercado donde el productor elige cada vez con más lápiz en mano.

Por eso el plan de Chinelli no se limita a poner la planta en marcha: apunta a una nueva línea de cosechadoras de gama media, con acuerdos de tecnología europea, y a reconstruir la red de concesionarios para competir con volumen y no solo con historia.

Vale la pena mirar esto con cierta cautela: desde la quiebra de los años noventa, Vassalli ya cambió de manos varias veces, y en cada una de ellas la promesa fue similar.

Que la fábrica vuelva a andar es una buena noticia concreta para Firmat; que se sostenga en el tiempo dependerá de si el nuevo esquema logra resolver, de una vez, el problema estructural de costos que arrastra a todo el sector.

Que una fábrica emblemática vuelva a producir tampoco es indiferente para el resto del tejido de empresas de la provincia: proveedores de chapa, autopartistas, talleres de mecanizado y transportistas que facturan en función de cuánto produce Firmat.

¿Cuándo vuelve a funcionar la planta de Vassalli en Firmat?

La reincorporación empieza el lunes 10 de agosto, de forma escalonada según el sector. La nueva conducción estima alcanzar la plena actividad industrial en las tres plantas recién en noviembre de 2026.

¿Quién se quedó con el control de Vassalli Fabril?

Un grupo liderado por Roberto Santiago Chinelli, que ya había ocupado la gerencia general de la empresa en otra etapa. La operación se cerró por un valor simbólico de un dólar, a cambio de asumir los pasivos acumulados por la compañía.

¿Qué pasa con los sueldos que la empresa les debe a los trabajadores?

La nueva conducción prometió cancelar en 120 días las remuneraciones adeudadas entre septiembre de 2025 y junio pasado, y pagar el sueldo de julio dentro de las 24 horas de aprobado formalmente el traspaso accionario.

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